
Perdí la noción del tiempo, no sabía exactamente la hora que era pero quería escapar de la casa, estar allí significaba dar explicaciones de mi aspecto, de mi mirada perdida, ... y no podría volver a hablar del motivo por el cual mi pecho pesaba y me hundía.
Decidí salir de casa, quería dejar de pensar perderme por las calles pasando al lado de miles de desconocidos que no me haría caso alguno, cuando se pasea por la calle con la mirada rota nadie te ve realmente, y eso era lo que yo necesitaba, desaparecer del mundo aunque fuera por unas cuantas horas.
...Apenas me peine, no me mire al espejo como siempre hago antes de salir de casa, me daba igual mi aspecto, me veía tan desaliñada que no me importaba, creo que no me dí cuenta que fuera el ambiente era totalmente de invierno, unos de esos inviernos típicos de una película donde hay una gran montaña y todo esta blanco, congelado, salí con lo primero que cogí y salí a pesar de la negación de mi madre que no entendía porque quería salir a esas horas y con el tiempo que hacía, fue entonces cuando me dí cuenta que eran las 22 p.m. de la noche y llovía, bajaba calle abajo cuando fui consciente de que llovía demasiado, pero no me importo, eso me vendría bien, sentir las gotas caer encima de mí, golpeándome fuerte en la cara porque nunca llevo paraguas, recorrí varias calles cuando empecé a sentir los pies mojados quise salir de casa sin mirar nada más, sólo quería salir sentir el aire, sentirme bien de alguna manera, aunque eso no es posible, al menos no hoy, cuando fríamente te dejan sin más a un lado y te rompen el alma de la forma más cobarde posible.
no sé bien las horas que estuve bajo la lluvia y el aire, no sé bien a cuántos grados estaba pero hacía frío, mucho frío aunque no me importo, la verdad es que poco me importan las cosas ahora.
sólo quiero callar mi sentimientos de alguna forma, que dejen de atormentarme que dejen de hacerme daño, porque siento que ya no puedo más, sé que por dentro algo ha muerto algo que antes hacía que todo fuera bueno,... seguí caminado hacía ninguna parte no me fijaba mucho por dónde iba, con quién me encontraba o si cruzaba las calles cuando el semáforo así lo indica, la apatía de ese momento era realmente grande como para que yo me preocupase por cosas tan efímeras. Seguí caminando me sentía mal pero nadie lo sabia a nadie se lo había dicho no quería volver a casa porque significaba fingir un estado bueno , llena de alegría como normalmente pero esta vez no era así y me dolia fingir no por nadie sino por mí misma porque duele sonreií cuando lo que quieres es llorar y que alguien te abrace fuerte ... eso ahora ya no es posible, porque he aprendido a guardar mis sentimientos con todo lo que eso conlleva.
empecé a llorar cuando quedaba poco para volver a casa no quería hacerlo, prometí no hacerlo pero no sé contener mi tristeza y la angustia que se queda en la garganta, lloré con ganas y mis pies empezaron a correr más deprisa supongo que no quería seguir así por la calle aunque por otro lado qué importaba? nadie miro mi cara, o mi gesto, a nadie le importo ver a una joven sin paraguas empapándose en soledad de una noche fría como aquella y a mí eso me venia bien porque se trataba de no tener que dar explicaciones, poco después llegué a casa, las luces estaban encendidas mire la hora y eran casi las 2p.m. de la madrugada suspire y mire mi móvil dándome cuenta de que tenia 10 llamadas de mi padre y mi hermana supongo que ahí fui consciente de mi acción y de que ahora quizás tendría que decir algo más que un "ya estoy aquí"... aunque cuando entré y me miraron nadie fue capaz de gritarme o hacerme preguntas, mi aspecto era horroroso y con razón, había caminado durante horas bajo la lluvia con la ropa inadecuada y en mi cara había todo un poema escrito de tristeza ahí fue cuando todos se dieron cuenta de lo que yo quería esconder, mi tristeza, mi llanto interior y la soledad que sentía.
lo último que recuerdo es que me desplome en el suelo y cuando desperté estaba en mi cama con la mascarilla de oxigeno puesta como muchas otras veces cuando me da una parada, aunque esta vez era por otra cuestión distinta aunque como siempre ella estaba conmigo, tomando mi mano, creo que ese gesto ha hecho que tenga un poco de valor para continuar, no por mí, no por nadie ajeno sino por ella, esa estrella que me da brillo sin pedírselo.
Ahora han pasado horas de todo eso, y mi tristeza no se ha ido en mi pecho sigue habiendo algo que me ahoga y cada detalle me recuerda tantas cosas que supongo que me pierdo dentro de mí sin que quizás alguien pueda hacer algo por sacarme una sonrisa....ahora he dejado de creer en los sueños aunque eso no significa que no se cumplan pero tendré que seguir sin que él esté ahora en mi vida, porque creo que nadie merece mis lágrimas, ahora sólo puedo decidir en mis decisiones.