tú, ahora eres un montón de cosas sin vida que aún guardan tu aroma. Todo lo que queda de ti atraviesa mis pupilas y me noto frágil...
casi 6 meses
no me quedan lágrimas
tampoco ganas de esta ausencia
...
-vuelve-
Ahora que ya no existes más que en una colección de recuerdos, el tiempo me va devorando a ritmo lento.
De mí salta la rabia y toda sensación de batalla al revivir cada una
de tus palabras. Y ahí me quedo. En tus palabras, tan frías como
cálidas, tan acordes a cada momento.