
Pasa que cuando oigo una canción (la que sea que suene que me recuerde a ese alguien) una sonrisilla se dibuja en mi cara y no hace falta mucho más que eso, creadme, nada más con eso y entonces la sonrisa se hace más grande y si me miro en mi propio reflejo una luz brilla en el centro de mis pupilas y eso no sé por qué pero me hace elevarme en una carcajada sonora...entonces mi pelo revolotea al salto de mis pies entonando la melodía de esa u otra canción y todo es como mágico, como que la vida ahí deja de ser fea y complicada y hasta dibujo guitarreos en el aire y en mi mente miles de ideas la recorren hasta el limite de desear a ese alguien y matarlo si se puede a besos y que todo el mundo sea testigo del hecho, porque es lo que tiene enamorarse aunque hoy mirando al calendario sea día de San Faustino.
Después de todo este baile de emociones me quedo quieta y recuerdo el motivo exacto a mi revuelo y sí, de nuevo aparece, como por arte de magia la sonrisilla tonta que sale de mi alma , porque el alma también canta y ahora lo veo claro.
Después de todo este baile de emociones me quedo quieta y recuerdo el motivo exacto a mi revuelo y sí, de nuevo aparece, como por arte de magia la sonrisilla tonta que sale de mi alma , porque el alma también canta y ahora lo veo claro.
P.D. A todos los que como yo con sólo un pequeño detalle son felices.
-- Gracias a todos los que me leéis--
-- Gracias a todos los que me leéis--